Angustia, tristeza, excitación y vínculos frágiles dejaron de ser subtramas para instalarse en el centro de la pantalla, con personajes menos heroicos y más parecidos a cualquiera.
De una cocina en llamas a un consultorio de terapia, estas ficciones exploran el colapso interior con una precisión conmovedora.
Un recorrido por historias como"Puedo destruirte","The Bear" o "Terapia sin filtro"que transformaron el modo de narrar lo que se siente, entre el humor incómodo, el silencio y la vulnerabilidad como protagonistas.